PENSAMIENTOS DE MARCO TULIO CICERON. selección Y NOTAS Domingo Cura Grassi / CICERON MARCO TULIO

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Marco Tulio Cicerón, orador, político, filósofo y escritor romano, nació en una familia de origen plebeyo. Su abuelo, de igual nombre, fue un ciudadano romano destacado. Su padre J. C. Marco Tulio Cicerón lo instruyó en leyes y al morir le dejó una gran fortuna. Conocemos la vida de Cicerón, entre otros, gracias a la biografía que de él escribió Plutarco, a su abundante epistolario, que se ha conservado, y al celo de los humanistas del siglo XV y XVI que copiaron los raros manuscritos de sus discursos y otras obras.
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<BR>El apodo "Cicerón" deriva de cicer, garbanzo; según unos por dedicarse su familia (la familia Tulia de Arpino) al cultivo del garbanzo; según otros por tener una verruga en la nariz como un garbanzo.
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<BR>Recibió una excelente educación y tras una brevísima carrera militar y tres años de experiencia como abogado en causas privadas, viajó a Grecia y Asia para continuar sus estudios. Fue discípulo de Fedro el Epicúreo, de Filón el Académico, de Diodoto, de Antíoco de Ascalón, de Zenón y de Posidonio. Esta multiplicidad de maestros hizo que Cicerón aplicara distintas concepciones a los problemas filosóficos. Sus planteamientos relativos a la moral estaban cercanos al estoicismo, mientras que en gnoseología defendía un escepticismo moderado; todas estas influencias y lecturas darán al cabo en el eclecticismo y en él sintetizará la tradición griega reescribiéndola en latín.
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<BR>Carrera política
<BR>Regresó a Roma en el 77 adC y comenzó su carrera política hasta que en el 74 adC fue elegido senador. Continuó ejerciendo de abogado y destacó en diversos procesos, en especial el sostenido contra Verres y su tiránico y corrupto gobierno en Sicilia, y fue elegido cónsul el 64 adC. Militaba en el partido aristocrático patricio, pese a ser un homo novus, y por eso se enfrentó a los seguidores del partido popular. Durante su consulado denunció y extinguió la conjura de inspiración social de su antiguo rival por el consulado, Lucio Sergio Catilina, contra quien compuso sus famosas Catilinarias, discursos en que denunciaba la conspiración ante el Senado. Se le achacó demasiada dureza en la represión de los sublevados, entre los cuales se encontraba César, y hubo de exiliarse el 58 adC. Tras un año emigrado en Macedonia, Pompeyo le perdonó y pudo regresar.
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<BR>En el año 51 adC aceptó el cargo de procónsul de la provincia romana de Cilicia, regresando a Roma en el 50 adC. Apoyó a Pompeyo contra César en la guerra civil, porque le parecía más republicano. Sin embargo, al vencer César finalmente en el 48 adC, Cicerón comprendió que era inútil toda oposición, y César le perdonó por su gran prestigio como escritor y pensador. No obstante, Cicerón declinó toda actividad política y se dedicó a escribir. Soportó a duras penas la tiranía, ya que era un republicano convencido; sin embargo, al ser asesinado César el 44 adC, volvió a la política y se opuso con todas sus fuerzas a su discípulo Marco Antonio, escribiendo contra él sus famosas Filípicas e incluso estableciendo amistad con el hijo adoptivo de César, Octavio Augusto, pero fue asesinado por los partidarios de Marco Antonio el año 43 adC.
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<BR>Obra
Escribió distintos diálogos sobre varios temas: Laelius, sive De Amicitia, "Lelio, o Sobre la amistad" diserta sobre este tema afirmando que la única amistad posible es entre iguales y pondera la importancia de la misma para la felicidad humana, elevando su principio a lo más digno de la naturaleza humana. En el diálogo, Cato maior, sive De Senectute, "Catón mayor, o Sobre la vejez" manifiesta los beneficios que proporciona una vejez sana y las ventajas que reporta en experiencia y sabiduría.
El abogado Cicerón es el mayor y más influyente de los oradores romanos y un hombre de letras en su integridad. Como escritor romano, aportó al latín un léxico abstracto del cual carecía, transvasó y tradujo numerosos términos del griego y civilizó el idioma transformándolo definitivamente en una lengua culta, apta para la expresión del pensamiento más profundo. Escribió como abogado numerosos Discursos, a veces agrupados por ciclos temáticos (las cuatro Catilinarias, las Verrinas, las catorce Filípicas contra Marco Antonio) y bastantes tratados sobre Retórica y Oratoria, como el De oratore. Durante el Renacimiento fue uno de los modelos de la prosa y se leyeron ávidamente sus cuatro colecciones de cartas, conservadas y editadas por su secretario Tirón, entre las cuales destacan las Epístolas familiares, donde se perciben sus veleidades políticas, sus gustos filosóficos y literarios, y la vida menuda de su casa y de la Roma de su tiempo. Casi toda su obra manifiesta una gran preocupación sobre cuál debe ser la formación del orador, que ha de ser integral y emprenderse desde la cuna, en lo que tuvo por mayor seguidor en fechas muy posteriores a Marco Fabio Quintiliano. Como moralista, defendió la existencia de una comunidad humana universal más allá de la diferencias étnicas (Humanismo) y la supremacía del derecho natural en su obra maestra, el De officiis o "Sobre las obligaciones" y se manifestó contra la crueldad y la tortura. Como filósofo no le satisfizo ninguna escuela griega y prefirió adoptar el pensamiento del Eclecticismo, tomando lo mejor de unos y de otros. Contrario al escepticismo radical, sostenía la necesidad de conceptos innatos e inmutables necesarios para la cohesión social y los vínculos relacionales de los individuos. Sus ideas sobre religión, expresas en De natura deorum, (Sobre la naturaleza de los dioses), revelan su creencia en Dios y en el libre albedrío. Casi todos sus trabajos filosóficos deben mucho a fuentes griegas, que trata con familiaridad y enriquece con su propio juicio; fue, pues, un gran divulgador y preservador de la filosofía griega. Destacó por trasladar el vocabulario de términos filosóficos griegos y definirlos para muchas obras filosóficas posteriores. En política fue un republicano convencido, absolutamente enemigo de la tiranía, y se le deben obras dialogadas como el De república y De legibus (Sobre el estado, Sobre las leyes). Compuso además un tratado De gloria que no se ha conservado y cuyo rastro se pierde en las manos del humanista Francesco Petrarca, que alcanzó a leerlo en la Edad Media.